En la actualidad el sumar y adquirir conocimientos es
fundamental, prácticamente es lo que nos mantiene dentro del juego de una
sociedad llena de transformaciones constantes muchas veces ligadas a los mismos
avances tecnológicos y científicos, mismos que por ende proyectan aplicaciones
que deben ser manejadas para el desarrollo de los medios y las tecnologías de
la información.
Si bien es cierto, la educación es necesaria en todos los
sentidos. Para alcanzar mejores niveles de bienestar social y de crecimiento
económico; para nivelar las desigualdades económicas y sociales; para propiciar
la movilidad social de las personas para acceder a mejores niveles de empleo;
para elevar las condiciones culturales de la población; para ampliar
oportunidades de los jóvenes; para vigorizar los valores cívicos y laicos que
fortalecen las relaciones de las sociedades; para el avance democrático y el
fortalecimiento del Estado de derecho; para la tecnología y la innovación.
En suma, la educación contribuye a lograr sociedades más
justas, productivas y equitativas. Es un bien social que hace más libres a los
seres humanos.
Por todo lo anterior, es importante identificar los
factores que en la actualidad están frenando el desarrollo coherente, dentro
del nivel educativo básico, el cual, originado en gran medida por la situación
de salud que afectó a todo el mundo, dando como resultado el bajo
aprovechamiento, derivado del desinterés de atender sus asignaturas dentro de
una modalidad virtual.